«Cada día vivimos en diferentes planos. Nuestra vida se articula en el plano de la profesión, la familia, las amistades y los intereses. Todos estos planos están unidos por un único hilo rojo. Comprender quiénes somos y qué queremos significa activar todos los recursos disponibles para realizarnos en cada aspecto de nuestra vida. Encontrar la verdadera motivación se traduce en movilizar y utilizar todas las energías que tenemos, incluso aquellas que no sabemos que poseemos. Y significa dejar florecer nuestros talentos, en cada plano, desde el profesional hasta el personal. A partir de mi experiencia previa como directiva, fusionada con la de counselor y coach, he desarrollado un método. Es un plan de acción que permite alcanzar objetivos auténticos, incluso si son desafiantes. Comienza con un desear, pasa por un poder hacer y llega a un actuar. Todo esto tanto en el trabajo como en la vida cotidiana. En concreto, es un camino de conciencia en el que yo, poco a poco, guío a la persona.» Liana Dugaro Coach (video de YouTube al pie).
Si crees que lo has intentado todo para alcanzar tus objetivos sin éxito, quizá sea el momento de darle una oportunidad a tu “cerebro reptiliano”.
Podrías sorprenderte al descubrir que los resultados que no has podido lograr con la racionalidad (1) y las habilidades relacionales (2) sí pueden alcanzarse gracias al instinto (3) de tu cerebro más antiguo: el reptiliano.
Yo también busqué durante mucho tiempo el equilibrio entre profesión y vida privada. Primero acompañando a colaboradores de entre 23 y 65 años en cinco países diferentes en sus transiciones de carrera, y luego viviendo en primera persona el salto de la dirección bancaria a la profesión libre de coach y counselor, y el paso existencial de la ciudad a la provincia.
Al principio busqué el equilibrio trabajando a nivel cognitivo, luego explorando también el nivel emocional. Finalmente, probé una opción más y descubrí algo nuevo.
En mi propia piel comprendí que:
(1) El cerebro racional (neocorteza) hace un excelente trabajo en situaciones donde prevalecen la lógica, el cálculo y los procedimientos.
(2) El cerebro emocional (sistema límbico) es el más competente cuando se trata de tejer relaciones funcionales.
(3) El cerebro instintivo (reptiliano) es imbatible para eliminar obstáculos que se interponen entre nosotros y nuestros objetivos, resistiendo a la fuerza de voluntad.
Lo que funcionó para mí, ahora lo propongo a las personas – hombres y mujeres – a quienes acompaño en la construcción de la situación vital deseada, en la que los resultados profesionales óptimos se combinan con una vida más satisfactoria.
Además, tengo una propuesta especial para mujeres súper ocupadas – ¡y para ti, si eres una de ellas!
¿Sabías que el ciclo femenino puede vivirse como una oportunidad para gestionar mejor proyectos personales y profesionales?
En mi práctica acompaño a mujeres que ya han alcanzado objetivos significativos en la vida y que desean realizar algo más o diferente, integrando su ciclo como un recurso.
Trabajando juntas, dentro de cada proyecto, optimizamos las energías de las cuatro fases del ciclo—femenino o lunar—concentrándonos alterna y cíclicamente en la acción, la interacción con los demás, la resolución de problemas y la revisión de proyectos y relaciones.
Publicado originalmente en 2015, actualizado en 2026.
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